La vida sin amor, no tiene sentido

La vida sin amor, no tiene sentido.  Hace tiempo aprendí que si no me siento bien en algo, seguramente el bienestar se ubica 180 grados, en el lado opuesto y hacia allá tengo que ir.

Recordé esta lección de vida a propósito de un mensaje en mi whatsapp.  Con frecuencia en las redes sociales circulan post hermosos como este cuento israelí:

“Un joven fue a visitar a un sabio consejero y le contó sobre las dudas que tenía acerca de sus sentimientos por su FAMILIA. El sabio lo escuchó, lo miró a los ojos y le dijo sólo una cosa:
– Amala.
¡Y luego se calló!
El muchacho dijo:
– Pero, todavía tengo las dudas …
– ¡Amala, le dijo de nuevo el sabio!

Y, ante el desconsuelo del joven, después de un breve silencio, le dijo lo siguiente:
– ¡Mi hijo, amar es una decisión, no un sentimiento!
Amar es dedicación y entrega; ¡Amar es un verbo y el fruto de esa acción es el amor!
¡El amor es un ejercicio de jardinería!
Arranque lo que hace mal, prepare el terreno, siembra, sea paciente, riegue y cuide.
Esté preparado porque habrá plagas, sequías o excesos de lluvias, pero no por eso abandone su jardín.

Ame, es decir, acepte, valorice, respete, dé afecto, ternura, admire y comprenda

¡Simplemente Ame !!!
¿Sabes por qué?
Porque la inteligencia, sin amor, te hace perverso;
La justicia, sin amor, te hace implacable;
La diplomacia, sin amor, te hace hipócrita;
El éxito, sin amor, te hace arrogante;
La riqueza, sin amor, te hace avaricioso;
La docilidad, sin amor, te hace servil;
La pobreza, sin amor, te hace orgulloso; La belleza, sin amor, te hace ridículo;
La autoridad, sin amor, te hace tirano;
El trabajo, sin amor, te hace esclavo;
La simplicidad, sin amor, te desprecia;
La política, sin amor, te deja egoísta;
Y LA VIDA SIN AMOR, NO TIENE SENTIDO”

Y la vida sin amor, no tiene sentido

La conclusión es impactante, porque lo único que necesitamos para darle sentido a la vida es amor.

Lo que das es lo que recibes porque la vida en sus luces y en sus sombras tiene un efecto pendular.  Siempre recuerdo a mi Maestra en Rebirthing, Viola Edwards, cuando decía: Lo que importa no es lo que das, sino desde dónde lo das. Se refería a tu intención más íntima tras cada acto de “amor”.

Revisar cual es la expectativa, qué esperas obtener a cambio de cada acción es importante, porque te permite conciliar contigo mismo si realmente estás en amor.

Lo relativo del amor incondicional

Con frecuencia escuchamos aquello de dar amor incondicional y es un tema complejo, porque aprendimos a tener esperanzas. Vamos por la vida a la expectativa, a la espera de algo y en materia de amor, pues ese algo es inmenso, se pierde de vista, y a veces trasciende el sentido común.

El amor está presente siempre y la tarea nuestra es descubrirlo, percibirlo, darnos cuenta, aprehenderlo y disfrutar su mágica presencia en todo.  Es como la luz del amanecer hermosa y cambiante, durará un instante ante tus ojos y dejará una huella imborrable que permanece una eternidad en tu alma.

No exiges, no demandas, no esperas … no ruegas

Si exiges, demandas, reclamas, esperas y peor aún sin ruegas, no estas en amor.  Entraste en un drama existencial que te transforma en víctima impotente, y aunque la cultura del bolero y las telenovelas, nos enseñan que amor es igual a sufrir, no es así. Amar es vida en acción: acepte, valorice, respete, dé afecto, ternura, admire y comprenda.  Entras por diversos caminos a ese estado de consciencia, a ese nivel de sentido común. Una de las razones por las que practico Reiki, es porque me mantiene conectada al amor a mi misma, al prójimo a mi familia y a todo. Reiki es sin duda un camino para vivir el amor incondicional como parte de tu día a día. Das Reiki porque sí, por todo, para todos, para todo, aunque nadie sepa, aunque no te paguen, aunque no te aplaudan, aunque no te digan gracias, eso es irrelevante. Simplemente eliges amar, lo haces y ya!

Tu familia … ámala

Viniste al mundo en el seno de una familia, que puede ser multidiversa en su estructura, en su forma, en cuanto a quienes están presentes: Las hay de madre sola con hijos; también con mamá y papá juntos o separados pero presentes en el hogar. En algunas todos están separados físicamente pero en conexión permanente, comunicados. Las hay de sólo mujeres y las hay de sólo hombres, las hay con mascotas y con amigos que se vuelven hijos y hermanos de la vida, hay muchas formas nuevas por descubrir. También las circunstancias nos dan la posibilidad de estar lejos, separados por muchas razones, pero igual seguimos siendo familia.

Nos peleamos por cosas sin importancia que hacen mucho ruido y cuando el amor llega baja el volumen del conflicto  y volvemos a unirnos. La razón: porque hay una energía que flota en el aire, se transmite en una mirada, en un gesto, en una palabra a veces en un suspiro y en un Dios te bendiga y te cuide dondequiera que estés. Es energía de la más alta dimensión poderosa, creadora de universos, es Amor, es Dios, está en tí.

El amor está exactamente a 180 grados

El Maestro Osho en uno de sus libros decía “Amar es simple… es querer estar y sentirte bien”. Me parece que esa afirmación es práctica, porque me permite ubicarme en el cómo  me siento ahora, y eso define el cómo me quiero sentir. Si no me siento bien en algo, seguramente el bienestar se ubica 180 grados, en el lado opuesto y hacia allá tengo que ir.  La decisión de ir al lado correcto para experimentar sentirme bien y querer estar ahí es algo que nadie puede hacer por mi.  Amar es una decisión que le da sentido a nuestras vidas.

Nota especial: Dedico esta reflexión a todos los seres que amo. Familiares, amigos, alumnos que ahora mismo están en otras tierras, descubriendo en otros mundos una nueva dimensión del amor. Aquellos que están aquí a un respiro de decidir cruzar al lado opuesto …rumbo a estar bien y sentirse bien.

Cursos de Reiki Japonés 100% On line y Terapias Holísticas Por Hiddekel Tibisay Manriquez

A %d blogueros les gusta esto: